Una semana después

 

El pasado martes 8 de este mes de noviembre, 2016, salimos en masa a depositar nuestro voto y con él, ratificar al candidato que habíamos seleccionado en las primarias del pasado mes de septiembre.

En el ambiente local, lo único que notamos fueron largas filas en los colegios y el día terminó sin incidentes. En cuanto a los candidatos, siendo en su mayoría del mismo partido, los incumbentes terminaron reelectos en sus cargos.

En el ambiente nacional, la historia se escribió minuto a minuto, con un final donde  muchos se comieron las uñas. Luego de una campaña  que parecía interminable donde los candidatos parecían elegir las palabras más apropiadas para  no ser silenciados por la censura sucedió lo inevitable en toda elección, hubo un triunfador y una perdedora.

Y como en toda elección, no son los triunfadores los que protestan sino los perdedores, que reclaman su victoria basados en el hecho de haber obtenido más votos populares ignorando el mandato que los padres de la patria introdujeron en nuestra constitución, el Voto Electoral.

Y basados en el Voto Electoral tenemos un nuevo presidente al que debemos respeto por el cargo al cual será juramentado el 20 de enero, 2017.  Todos, absolutamente todos, no importa el partido al cual pertenecemos, debemos trabajar unidos para hacerlo triunfar. Si él triunfa, también triunfaremos nosotros.

¡Esa es la forma Americana!